Hace mucho, mucho tiempo, un día cualquiera, uno de entre nosotros, recibió uno de esos correos electrónicos donde un alguien cualquiera protestaba irónica y sardónicamente sobre no recordamos muy bien qué y acerca de no importa nada de quien.
Ese correo, creado por un español anónimo contenía una pieza característica y milenaria de nuestra cultura... Su autor era un pícaro, un inconformista eterno, era alguien culto, inteligente, con un mensaje que transmitir pero carente de medios y sin audiencia.....
Sin embargo vagaba sin destino, sin rumbo ni objetivo alguno, a sabiendas de que acabaría en la papelera, arrugado, comprimido y tachonado para finalmente ser miserablemente borrado y lo que es peor, despreciado por muchos y olvidado por todos para siempre....
Entonces, uno de entre nosotros pensó que este correo electrónico merecía un final más digno.... Esas palabras que aún escritas, se las llevaba el viento contenían un mensaje encriptado, oculto, y subliminal que tan solo esperaba ser descrifrado...
Ese correo, creado por un español anónimo contenía una pieza característica y milenaria de nuestra cultura... Su autor era un pícaro, un inconformista eterno, era alguien culto, inteligente, con un mensaje que transmitir pero carente de medios y sin audiencia.....
El correo era un Grito silencioso que resonaba de destinatario en destinatario y que aumentaba sus decibelios cada vez que alguien lo reenviaba, pero cuyo final aciago era el Olvido.
A nuestra mente acudió la memoria de Francisco de Quevedo, de lengua audaz y temerario, o su oponente Góngora, tertuliano incansable de su época. Si ambos vivieran hoy...... seguro que serían uno de esos anónimos autores de tantos y tantos correos, ácidos, críticos pero sin duda pletóricos de genialidad, buen humor e ironía.
De esta forma, a alguno de entre nosotros se le ocurrió que tanto correo, de tanto contenido, y en muchos casos genialmente creativos y graciosos, no podían caer en el olvido de algún disco duro... Era imprescindible recoger, compendiar y ampliar todo ese silencioso esfuerzo colectivo que circulando en forma de bits tan solo estaba esperando que algún internauta piadoso lo asiliara....
... Y fué así como esta Inteligencia Artificial en forma de correo electrónico perdida por la red, tomó consciencia de si misma...... |